Los cien ojos de Argos, el vigilante
y con mis bocas no conseguí desgarrar los esófagos de los dientes dentellados y con mis escamas no conseguí deslizarme lo suficientemente rápido Pero con mis cabezas con mis cabezas de Hidra, Hera, Perséfone conseguí ver mas allá que los cien ojos de la cola del pavo real de Argos y vislumbrar las penumbras en los limites del Hades aquí en la Tierra y con mis lenguas mil y una vicisitudes entre los pastores rellenos de tripas somos capaces de decir mil y una fantasías entre algunas verdades ... aun así La Historia si la Historia siempre repite hasta que aprende la lección del orador pues los ojos que vigilan van en doble dirección